Hacedor de Hambre / BAR LA VIRGEN II: EL BUEN GUSTO CONTADO EN DOS ACTOS

 

Peregrinar parece fácil para la gente del Bar La Virgen. Una y otra plegaria. Sin parar. Nos gusta. Nos bendicen a punta de buena coctelería y cositas ricas para amenizar. Vamos por una experiencia…eso sí, en su renovada sede. ¡Pero stop! Con calma. La vivimos antes de la pandemia en su inauguración y ahora en su reapertura hace pocos días. Les contamos todo aquí. ¡Sorpresa!

Por: Pato Guzmán M. / @cumbiayfuera_

Acto I: miércoles 11 de marzo de 2020, 18:00 hrs.

“¿Una cerveza Corona?” Lindo, ¿no? Foto social. ¡Classic! Un gran mural nos dice donde estamos. Y desde ahí empezamos cuando ya, DJ Carlos Ibáñez, esta mixeando sonidos. Local lleno.

No es una terraza (hoy si lo es), pero quieren ambientar todo parecido a lo que tienen en el barrio Yungay. “Trajimos el mismo concepto a La Dehesa. Es fácil reproducirlo. A la gente le gustó y esperamos que se sienta cómoda con este nuevo espacio”, comenta Germán Montero, uno de los dueños.

“No existen locales así por el sector. Eso nos motiva para ser una alternativa”, explica Juan Schiavoni, otro de los encargados.

¡Claro! Un lugar abierto… ambientado de corazón. Preocupado. Quizás muy iluminado, lo que deja al romanticismo fuera de la ecuación. Esperábamos algo más hygge, como pasa en Erasmo Escala. Pero qué importa cuando te atienden bien y lo pasas excelente.

¡Hay mantitas para el frío! Detalles que aplaudimos. Piensan en nosotros. Degustación y tablas transitando. Estratégicamente bien. Ceviche. Ahí nos quedamos. Amarinado sutil, presentado y sobre todo, contundente. Cubitos de reineta, pulpo canchitas, cebolla morada y cilantro. Le va bien con una buena copa de vino. La magia por sí sola.

Corre la sangría, también los aperol ‘s, de moda hoy en las vitrinas mundiales. Y ese “Virginal”, trago de la casa, para conocer y enamorarse.

Y Fat Pablo, el DJ, ¡sí! ¡Ese mismo! Aterriza y mueve. “Un lugar así, hay que prenderlo con todo. Feliz”, se encarga de asegurar.

Volvemos a lo que pasa. Germán cuenta que la tabla tiene empanaditas de champiñón y camarones, mini ceviches de reineta, brochetas de pollo, pimientos, carne y cebollas; camarones apanados y quesos con mermelada cacho de cabra. Suena bien. Sabe bien.

¡Ahí está! Nos topamos con Constanza de la Cerda, productora ejecutiva del Hacedor de Hambre y parte del proyecto Bella Vista Bella. “Increíble el bar. Me encantó. Creo que es un emprendimiento que le viene muy bien al barrio”.

La atención un siete. Corren y atienden rápidamente. Siempre una sonrisa. Es el click para que Melania Wonder tome los controles y se apodere de la música. Cool, sofisticada, precisa y preparada para la ocasión. Una invitada que saca aplausos. “El lugar, la comida y los bebestibles, demasiado…”, afirma con ese tono argento que nos encanta.

Raya para la suma… dicen. Este segundo local llena todas las expectativas. Suple muy bien las carencias de Lo Barnechea, esa comuna con poco movimiento nocturno y falta de ritmo. Hoy vivimos una ‘Virgen’ con personalidad, buena atención, gastronomía y tragos. Así lo pedimos… como cuando solíamos rezar.

 

Acto II: jueves 1 de octubre, seis meses después. Volviendo con todas las medidas sanitarias

Tiempos difíciles para el rubro. Pero la fase tres al bar le ha venido de perilla. Ampliaron los espacios, incluyendo la barra y una nueva pérgola. No es ambición, son ganas. Todas las medidas de distanciamiento tomadas para una total tranquilidad a la hora de ir a pasar la tarde en un ambiente que, mezcla a cabalidad la atención, buen beber y por supuesto, comer. No ha sido fácil. “Lo más complejo ha sido contar con un respuesta de parte de algunos proveedores. Básicamente el stock de productos. La poca importación los ha golpeado fuerte y eso nos rebota a nosotros, nos conversa Bernardo Armijo, el administrador de los bares y parte fundamental de la logística.

Pero lo han resuelto. Volvimos por el Virginal, preparado en base a mojito naranja y vainilla, pulpa de maracuyá y cerveza de la casa. Fresco, nada de empalagoso, ideal para disfrutar un sunset. Fresh Italia (Ramazzotti, Jugo de limón, albahaca y tónica) funciona con justa medida. Aromático. Con esa esencia made in verano que invita.

Las hamburguesas son magia. Cuesta quedarse con una en particular. Vayan, nombrando alguna, por la Picarona (vacuno, lechuga, ají verde, tomate, pepinillos y queso cheddar); y la de la casa, una buena carta para desembuchar. Bien trabajadas, sencillas, pero sustanciosas.

Suena extraño decir que el bolichito creció en momentos tan particulares. Pero el mismo Bernardo manifiesta.“ Volvemos a vivir la misma experiencia que nuestros clientes tenían en Yungay. Aquí tenemos una terraza más amplia, que nos entrega la posibilidad de atender más clientes en espacios más cómodos, contando con todas las medidas de seguridad que la autoridad exige”.

El Rodeo tiene algo que contar. Es esa historia que empezó en marzo 2020…la frenó una pandemia pocos días después, y que desde octubre, nuevamente, en base a trabajo y empuje, se encargaron de volver a contarnos.

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